General

El camino espiritual requiere lentitud

La búsqueda de la velocidad es una característica importante de nuestra cultura. Se trata de recorrer el máximo espacio con el mínimo tiempo. Se requiere una gran dosis de adrenalina para pilotar la vida a modo de un coche fórmula 1 o una moto GP. Competir con fuerza y anticiparse a los demás, aunque sea por milésimas de segundo. Mandar mensajes por whatsapp a las antípodas o participar en una videoconferencia confluyendo en la pantalla personas de los cinco continentes. Todo al instante. Fast food, comida rápida. Vivir velozmente alimenta la tensión nerviosa. No se valora el viaje, sino la llegada al destino. Una serie concebida en capítulos para temporadas largas debe visionarse entera en un fin de semana porque hay que desentrañar el desenlace cuanto antes. No hay pausa, ni espera. Cuando la velocidad pone en juego la vida de los demás, como sucede en los accidentes de coche, las administraciones ponen indicadores de limitación, y la reprimen no solo con numerosas multas y sanciones, sino también con badenes. Estos obstáculos físicos en la calzada son tan molestos como eficaces para limitar la velocidad de los vehículos. La tecnología implica una exaltación de la celeridad.

Franz Jalics afirma que «la velocidad anula toda espiritualidad. El camino espiritual requiere lentitud». Hemos abreviado prácticamente todos los procesos. No obstante, la vida mantiene su ritmo. Los embarazos, por regla general, siguen durando nueve meses. Carl Honoré, en su libro Elogio de la lentitud, escribe que vivimos la «era del furor». La rapidez, el ajetreo… se mueven por fuerzas centrífugas. En ese sentido, las personas perdemos interioridad. Se mira más el velocímetro que los fondos del propio corazón. Con esta conducta, la vida espiritual se imposibilita. El ritmo frenético entorpece el silencio, la meditación, la pausa, la contemplación, prácticas que permiten escuchar los susurros de Dios. El acompañamiento, la proximidad, la atención a los demás… requieren tiempo. Como afirma Susanna Tamaro en Donde el corazón te lleve: «la vida no es una carrera, sino un tiro al blanco, lo que importa no es el ahorro de tiempo, sino la capacidad de encontrar una diana.»

Otras notícias
General

La hospitalidad como camino espiritual y vínculo de fraternidad universal

20 Enero 2025
La hospitalidad es más que un gesto de acogida: es un compromiso profundo con el otro que revela la dimensión espiritual y transformadora de la humanidad. Francesc-Xavier Marín, en la conferencia "La hospitalidad: deber de apertura a la trascendencia", la exploró desde la fenomenología, subrayándola como núcleo de la fe y la convivencia.
General

Giuseppina de Simone: “A pesar de los muros que se intentan levantar, el Mediterráneo sigue siendo un lugar de encuentro” 

En una época marcada por heridas, desconcierto y sentimiento de impotencia ante dinámicas globales que parecen ingobernables, la teología está llamada a reencontrar su vocación más auténtica: habitar la realidad. La profesora Giuseppina De Simone, coordinadora de la Red Teológica del Mediterráneo (RT-MED), reflexiona sobre el papel de los teólogos en el mundo actual
General

Belleza, fe y compromiso social: las claves de la estancia del Papa en Cataluña

La visita del Papa León XIV a Cataluña, celebrada los días 9 y 10 de junio de 2026, ha sido mucho más que una secuencia de actos solemnes o un acontecimiento de gran impacto mediático. Leída desde el horizonte del ISCREB, esta estancia apostólica se ha revelado como una auténtica hermenéutica del umbral: un itinerario que ha sabido unir la grandeza de la belleza con la cercanía de la herida, la contemplación con la misericordia, la liturgia con la vida concreta de quienes habitan los márgenes.