¿Por qué estudiar aún el Antiguo Testamento?
Ya casi no nos recordamos del tiempo convulso que hemos vivido en nuestra casa desde el punto de vista político, porque ahora otra convulsión golpea las seguridades de nuestra civilización con una sacudida de dimensiones planetarias. Se han suspendido casi todas las actividades que no sean imprescindibles para sostener la vida, se ha impuesto la “distancia social” con la consiguiente crueldad para los más débiles; ni siquiera se han permitido los actos religiosos para despedir a los seres queridos.