Rosa Maria Boixareu: “La Cuaresma invita a mantener compromisos que requieren valentía”
[Artículo original publicado en FLAMA] Rosa Maria Boixareu, doctora en Teología por la Facultad de Teología de Cataluña, reconoce que vive la Cuaresma sin renunciar a nada en el sentido estricto de la palabra, pero procura ser plenamente consciente de que “se trata de un tiempo especial que anuncia un hecho crucial: la Pascua”.
Estos días no son “un tiempo triste, pero tampoco de alegría, porque demasiada gente vive y sobrevive desde el sufrimiento”, asegura la académica, Máster en Antropología de la Medicina por la URV y colaboradora del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona (ISCREB) en cursos de temática bíblica desde 1997.
La Cuaresma como tiempo de reflexión
Quien fue síndica de Greuges de la Universidad Ramon Llull entre 2012 y 2020 y profesora en la Facultad de Ciencias de la Salud Blanquerna-URL hasta 2010, reconoce que concibe la espiritualidad como la práctica del bien: “Un bien que reconoce en el otro la imagen de sí misma con las posibilidades de estas ‘migas divinas’ de las que habla Génesis 2,7”, detalla.
Miércoles de Ceniza
Costumbres y lecturas durante la Cuaresma
Boixareu tiene una costumbre particular durante estos cuarenta días que preceden a la Pascua: recordar “lo mucho que podemos con lo poco que somos”. En cuanto a las lecturas, afirma que le resulta difícil elegir solo una, pero recomienda Un día en la vida de Abdel Salam, un libro que retrata la realidad del sufrimiento y plantea preguntas sobre la respuesta humana ante la injusticia y la Pascua. También destaca pasajes como Génesis 38, que relaciona con la fidelidad y el coraje, recordando que “la Cuaresma invita a mantener compromisos que requieren valentía”.
Un recordatorio de humildad
Según Boixareu, el aspecto más enriquecedor de la Cuaresma es la expresión latina Pulvis es et in pulverem reverteris (“recuerda que eres polvo y al polvo volverás”), que se pronuncia al imponer las cenizas a los fieles el Miércoles de Ceniza. Esta frase recuerda que el cuerpo humano es material y volverá a la tierra después de la muerte, invitando a la humildad.
La profesora subraya que no aísla la Cuaresma del resto del año y que no transforma la manera de compartir con los demás. Aunque no le gusta dar mensajes de vida, recomienda a quien quiera comenzar a vivir la Cuaresma: “Nunca olvides hacer el bien, aunque, a veces, sea complicado”.