Consell Assessor per a la Diversitat Religiosa: trasmisión de las sabidurías espirituales y su valor para la convivencia
La Biblioteca de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna-URL de Barcelona ha acogido este lunes 13 de julio la presentación del octavo documento del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa de la Generalitat de Catalunya, que analiza cómo se articulan los legados de sentido en una sociedad cada vez más plural. El acto ha contado con las intervenciones de Ramon Espadaler, consejero de Justicia y Calidad Democrática; Ramon Bassas, director general de Asuntos Religiosos; Francesc Torralba, presidente del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa; y Lena de Botton, socióloga y relatora del documento.
Crisis en la transmisión de los legados espirituales
El director general de Asuntos Religiosos, Ramon Bassas, ha explicado que la cuestión de la transmisión es una preocupación recurrente tanto en el ámbito educativo como en el de las distintas confesiones religiosas. «La pregunta no es solo qué hacemos con aquello que recibimos, sino qué hacemos con lo que tenemos para las generaciones que vienen... si no hay transmisión, tampoco sabemos qué legaremos a nuestros sucesores», ha afirmado. Según Bassas, el debate no afecta únicamente al pasado, sino también a la responsabilidad hacia el futuro.
Bassas ha señalado que el actual incremento de la información convive con una pérdida de la capacidad de transmitir los contenidos que configuran las distintas identidades. En este sentido, ha recordado la reflexión de Lluís Duch sobre la «crisis de las transmisiones», vinculada a la crisis de las instituciones encargadas de transmitir estos legados. También ha defendido que esta responsabilidad no puede recaer exclusivamente en el sistema educativo, sino que también interpela a las confesiones religiosas y a otros espacios comunitarios. «Las confesiones son lugares que tienen esa capacidad de acoger, de agrupar y de hacer posible que las cosas se transmitan», ha señalado.
Patrimonio intangible en riesgo
El presidente del Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa, Francesc Torralba, ha contextualizado la elaboración del documento y ha explicado que surgió por iniciativa del propio Consejo ante la constatación de una «crisis de las transmisiones», una expresión formulada por el filósofo y antropólogo Lluís Duch. Torralba ha recordado que el Consejo es «un órgano independiente, completamente autónomo», formado por profesionales de disciplinas y convicciones diversas que trabajan para elaborar documentos de consenso sobre cuestiones relacionadas con la diversidad religiosa.
Según Torralba, el documento analiza las causas que pueden explicar las dificultades actuales para transmitir las tradiciones espirituales y religiosas. Entre ellas figuran la posibilidad de que «el emisor no sepa transmitir aquello que es valioso», que «el receptor no tenga ningún interés», que ambas dificultades en «emisor y receptor» se den a la hora de transmitir el mensaje, o que existan interferencias que dificulten la comunicación. A estos factores se añade la aparición de nuevos canales de transmisión vinculados al entorno digital.
El presidente del Consejo también ha advertido de que la interrupción de esta transmisión comporta la pérdida de un patrimonio intangible construido a lo largo de las generaciones. «El Consejo considera que se pierde una gran riqueza, porque es un patrimonio intangible que se ha ido transmitiendo, y la ruptura de esa transmisión representa la pérdida de una herencia, de un legado», ha afirmado. En este sentido, ha destacado que las tradiciones espirituales y religiosas no solo ofrecen una cosmovisión, sino también «brújulas morales» que orientan la manera de vivir. Al mismo tiempo, ha alertado de que «aparecen en el mundo digital nuevos transmisores, nuevos agentes, nuevos emisores» con una gran capacidad de influencia, a menudo al margen de las estructuras tradicionales.
La necesidad de construir un sentido compartido
La miembro del Consejo Asesor Lena de Botton ha expuesto los principales contenidos del documento y ha defendido que, pese a la pérdida de peso de los referentes tradicionales, la necesidad de trascendencia sigue muy presente. «Tenemos una gran necesidad de trascendencia que no ha desaparecido; se han transformado las formas, se han transformado muchos de estos mecanismos, pero no esa necesidad», ha afirmado. Como ejemplo, ha recordado datos del Barómetro sobre la religiosidad y la gestión de la diversidad religiosa de 2025, elaborado por la Dirección General de Asuntos Religiosos, que muestran tanto un descenso del conocimiento de las religiones como la persistencia de prácticas vinculadas a la trascendencia.
De Botton ha explicado que el documento se estructura en torno a cuatro grandes preguntas: el porqué, el qué, el cómo y el quién de la transmisión, y defiende la necesidad de compartir una memoria colectiva que contribuya a construir una identidad común en una sociedad diversa. Según ha indicado, este proceso debe respetar la libertad de conciencia y favorecer el diálogo tanto dentro de las distintas tradiciones religiosas como entre ellas.
Nuevos transmisores en la era digital
En cuanto a las formas de transmisión, la miembro del Consejo ha subrayado que «la transmisión no es solo información, sino que está impregnada de emociones y de valores». También ha advertido de que las redes sociales, los pódcast, las plataformas digitales o los influencers han modificado los canales tradicionales de acceso a la dimensión espiritual, lo que obliga a afrontar los riesgos de la desinformación y a reforzar la capacidad crítica para identificar fuentes fiables. Por ello, ha defendido la necesidad de generar «diálogos igualitarios» y espacios seguros de encuentro entre personas y convicciones diversas.
El papel público del hecho religioso
El acto ha sido clausurado por el consejero de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler, quien ha reivindicado la necesidad de preservar y transmitir las sabidurías espirituales y religiosas como un patrimonio colectivo que contribuye a fortalecer la cohesión social. Durante su intervención ha defendido que «el hecho religioso no debe quedar circunscrito únicamente al ámbito privado, sino que también puede tener una expresión legítima en la vida pública», siempre desde el respeto a la pluralidad y a la convivencia democrática. Asimismo, ha afirmado que «hablar de crisis de transmisión es hablar, en realidad, del relevo entre generaciones» y ha subrayado que «el hecho religioso aporta valores positivos a la convivencia», al tiempo que forma parte del patrimonio cultural y humano del país.
El 8.º documento
Este es el octavo documento de la colección impulsada por el Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa, una serie de publicaciones que, desde 2014, ha ido profundizando en distintas dimensiones de la gestión de la diversidad religiosa en Cataluña. El primer volumen, La diversidad religiosa en las sociedades abiertas, estableció los criterios de discernimiento y los principios básicos para comprender y gestionar el pluralismo religioso en una sociedad democrática. Posteriormente, La aportación social de las tradiciones religiosas en las sociedades abiertas puso en valor el papel de las confesiones religiosas como capital sociocultural y su contribución al bien común.
La colección continuó con Acoger al forastero, una reflexión sobre la hospitalidad como deber ético y espiritual ante los movimientos migratorios, y con El lugar de las tradiciones religiosas y espirituales en el país que queremos, que proponía directrices para integrar la diversidad religiosa en el marco de las políticas públicas y de un eventual nuevo escenario de autogobierno. Más adelante, el Consejo abordó el papel de los medios de comunicación en la construcción de la convivencia con Diversidad religiosa y medios de comunicación, así como la necesidad de garantizar el respeto a todas las creencias en momentos especialmente sensibles con La dignidad en la atención funeraria en Cataluña. El séptimo documento, Tradiciones religiosas y equidad de género, analizó la relación entre las tradiciones religiosas y los retos vinculados a la igualdad entre mujeres y hombres.
Con La transmisión de las sabidurías espirituales y religiosas hoy, el Consejo da continuidad a esta trayectoria de reflexión, centrándose ahora en el reto de preservar y transmitir los legados espirituales y religiosos en una sociedad plural, digital y en transformación. El nuevo documento mantiene la voluntad de proporcionar herramientas para la gestión de la diversidad religiosa desde el diálogo, el respeto a la libertad de conciencia y la promoción de la convivencia, consolidando una línea de trabajo que, desde hace más de una década, contribuye al debate público sobre el papel de las tradiciones religiosas en la sociedad catalana.
El Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa
El Consejo Asesor para la Diversidad Religiosa es un órgano colegiado creado por el Decreto 326/2011 con la finalidad de asesorar al departamento de la Generalitat competente en materia de Asuntos Religiosos. Adscrito administrativamente a dicho departamento, el Consejo presta apoyo en la definición y el desarrollo de las políticas públicas relacionadas con las distintas iglesias, confesiones y comunidades religiosas que desarrollan su actividad en Cataluña.
Entre sus principales funciones destacan el asesoramiento al Gobierno en las cuestiones relacionadas con los asuntos religiosos, la formulación de propuestas para favorecer las relaciones con las diversas comunidades de creencias presentes en el país y el apoyo institucional a iniciativas de cooperación con organismos estatales e internacionales. Con este nuevo documento, el Consejo reafirma su compromiso con la promoción del diálogo, la cohesión social y el reconocimiento de la diversidad religiosa como un valor para la sociedad catalana.