Teología y Santidad
La fiesta de Todos Santos es la fiesta de los santificados, de aquellos que se han dejado fecundar por el Espíritu Santo. Porque la santidad no es algo que se consigue con las mismas fuerzas, uno no se santifica a sí mismo, como decíamos antes, sino que se accede a ser santificado. Tal como decía la hermana carmelita descalza Cristina Kaufmann: "El progreso espiritual no depende de nosotros". Dando por sentado que, así como la relación íntima con una persona que queremos nos transforma, la relación íntima con Jesús nos cristifica, nos diviniza.