La poesía, una manera de cuidar el mundo
Con motivo del Tiempo de la Creación 2026, el ISCREB invitó, del 1 de agosto al 1 de septiembre, al alumnado, al profesorado y a todas las personas amigas de la institución a participar en una convocatoria de poesía dedicada a la belleza y la fragilidad de la creación.
La propuesta invitaba a escribir un poema inspirado en el agua, la tierra, el aire, el fuego o la naturaleza en general. También tenían cabida la contemplación del paisaje, la vida que brota, la relación entre el ser humano y la creación, la esperanza ante la crisis ecológica o cualquier reflexión poética vinculada al amor y la responsabilidad hacia nuestra casa común.
Finalizado el plazo, el ISCREB ha recibido una única colaboración, de Núria Abelló, que nos ha hecho llegar un conjunto de textos breves en los que la naturaleza se convierte en fuente de contemplación, emoción y reflexión.
En sus versos aparecen elementos como la lluvia, los pájaros, la hierba, el viento, las nubes, el mar, los ríos y el fuego. La mirada de la autora recoge tanto la belleza cotidiana de la creación como su fragilidad. La lluvia hace revivir la hierba y devuelve el azul al cielo; el viento, aunque no se deja ver, se hace presente en el movimiento de los árboles y en su silbido. En otro de los poemas, el agua que se desborda se convierte en imagen del dolor humano: «Cuando el agua se queja, / alguien llora.»
Su poesía también nos acerca a la herida de la naturaleza. Ante un bosque quemado, las «fuerzas esenciales» luchan por sobrevivir mientras queda la constatación contundente: «Un bosque ha muerto.» Y, en otro texto, la contemplación bajo una acacia permite captar los pequeños movimientos de la vida: las nubes, el viento, un pájaro que trina, el río, una abeja que va de flor en flor y unas pequeñas acacias que continúan creciendo.
A través de estas palabras, Núria Abelló nos recuerda que mirar la creación con atención también puede ser una manera de cuidarla. La poesía se convierte así en un espacio para detenerse, contemplar, escuchar y tomar conciencia de la belleza y la vulnerabilidad del mundo que compartimos.
Agradecemos sinceramente a Núria Abelló su participación y su generosidad al compartir estos textos con la comunidad del ISCREB. Porque, tal como expresaba la convocatoria, la poesía también es una manera de cuidar el mundo.
Poemas de Núria Abelló
I
"Ha plogut,
i ara els ocells canten
i l'herba mullada reviu.
L'entorn és fresc
i es respira bé.
El cel de nou és blau,
i el vent
fa plorar les fulles.
I tot reviu.
I tot segueix sent bonic."
II
"El vent bufa i mou els arbres,
i xiula per entre les portes.
Jo l'escolto, però no el veig.
I penso, somric, miro...
i crec que és bonic.
I el vent m'empeny."
III
"Quan l'aigua es queixa,
els núvols ploren,
el mar s'esbrava,
i els rius s'entollen...
Quan l'aigua es queixa,
algú plora."
IV
"Incendi.
Branques trencades,
cremades...
Evolució vers l'equilibri?
Un joc de forces essencials
lluiten per sobreviure.
Un bosc ha mort."
V
"M'he estirat sota una acàcia. Té algunes branques seques i el vent les mou. Veig passar els núvols, una mica difuminats i grisosos. I la blavor, poc a poc, esdevé grisor. Potser plourà. Segueix fent vent i la grisor s'escampa i ho cobreix tot. No m'agrada. Fa poques hores tot era blau; ara, no es veu el sol. Un ocell refila enmig del vent i se sent la remor dels arbres i el riu. Fa fresca. De tant en tant una abella voleia de flor en flor i les acàcies petites van creixent."