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La Pascua fundamenta la esperanza y nos dice 'no tengáis miedo'

<p>Estamos viviendo una Pascua excepcional en la cual, como dice Ramon M. Nogu&eacute;s en su escrito &quot;Pascua Interior&quot;, a causa del confinamiento por la pandemia, no tenemos la celebraci&oacute;n comunitaria, y para vivir la Pascua &quot;solo&quot; tenemos el Evangelio, que es la pieza clave. Por eso merece la pena a leer y meditar los textos de la resurrecci&oacute;n del Se&ntilde;or y sentirnos disc&iacute;pulos como los primeros que recibieron el anuncio&nbsp;joi&oacute;s.<br /><br /> <br /><br /> El ANUNCIO DE LA RESURRECCI&Oacute;N: el miedo y la alegr&iacute;a, la duda y la confianza.<br /><br /> (Mt&nbsp;28,1-10;&nbsp;Mc. 16,1-8;&nbsp;Lc&nbsp;24,1-12)</p><br /> <p><br /><br /> Los evangelios sin&oacute;pticos nos hablan de las mujeres que van al sepulcro, de buena ma&ntilde;ana. Est&aacute;n tristes por lo que ha pasado y preocupadas por c&oacute;mo podr&aacute;n mover la piedra del sepulcro para ungir el cuerpo de Jes&uacute;s por la sepultura.<br /><br /> Cuando se encuentran el sepulcro vac&iacute;o, y reciben el anuncio de la resurrecci&oacute;n por parte de unos hombres con traje resplandeciente y el mismo Jes&uacute;s, reaccionan de varias maneras: a) se van corriendo y no dicen nada a nadie por miedo; b) con miedo y con alegr&iacute;a lo van a comunicar a los disc&iacute;pulos; c) Ellas recordaron las palabras de Jes&uacute;s sobre su muerte y resurrecci&oacute;n, y se van a anunciarlo a los disc&iacute;pulos.</p><br /> <p>El mensaje que reciben tanto de los &aacute;ngeles como de Jes&uacute;s mismo es &quot;No teng&aacute;is miedo&quot;, pero la novedad que rompe todos los esquemas y cambia las din&aacute;micas es dificil de asimilar plenamente, es un proceso y un camino que hay que hacer.</p><br /> <p>En el evangelio, de Juan, (Jn&nbsp;20, 1-2) Maria Magdalena va sola al sepulcro cuando todav&iacute;a es oscuro y cuando lo encuentra vac&iacute;o, corre a decir a los disc&iacute;pulos que se han llevado el Se&ntilde;or y no sabe donde lo han puesto.<br /><br /> Las mujeres van a decir a los disc&iacute;pulos lo que han visto y escuchado, pero su testigo, nos dice el evangelio de Lucas (Lc&nbsp;24,9-12) es puesto en entredicho. Algunos corren al sepulcro para comprobar que el cuerpo no est&aacute; y no lo encuentran y se vuelven sin entender lo que ha pasado.<br /><br /> <br /><br /> EL ENCUENTRO CON JES&Uacute;S&nbsp;RESUCITADO: de la duda a la fe.</p><br /> <p>En estos textos hay un abanico de actitudes diferentes de los disc&iacute;pulos. Unos lo van a esperar y se encuentran con Jes&uacute;s, son los once disc&iacute;pulos del evangelio de Mateo (Mt&nbsp;28,16-20). En cambio, en el evangelio de Marcos, los once, a pesar del testigo de Maria Magdalena y unos disc&iacute;pulos (Mc&nbsp;16, 9-13) no se mueven del lugar y Jes&uacute;s los va a buscar y los recrimina su dureza de coro y su falta de fe (Mc. 16,14-18)</p><br /> <p>En el evangelio de Lucas, el episodio de los que van a&nbsp;Emma&uacute;s, centro el relato, y Jes&uacute;s tambi&eacute;n va al encuentro de los otros disc&iacute;pulos (Lc&nbsp;24,13-49). En el evangelio de Juan, Maria Magdalena Jes&uacute;s le sale al encuentro, ella ni se da cuenta hasta que el llamamiento por su nombre. A los disc&iacute;pulos, encerrados en casa llenos de miedo, Jes&uacute;s tambi&eacute;n los va a encontrar y les dice &quot;Paz en vosotros&quot;, y ellos se llenan de alegr&iacute;a. (Jn&nbsp;20,11.29)<br /><br /> <br /><br /> Irse abriendo, escuchar, leer e interpretar la Palabra de Dios en las escrituras, salir de casa y correr al sepulcro, buscar, dudar de las mismas convicciones. El anuncio de la resurrecci&oacute;n no los deja impasibles y quietos, a pesar del miedo, y la no evidencia, la duda va agrietando la costra de la desesperanza. Son textos densos donde podemos encontrar la clave del significado de nuestra Pascua.</p><br /> <p><br /><br /> 1.- Jes&uacute;s es quien sale al encuentro, es quien se da a conocer, es quien se acerca, incluso a aquellos que han decidido encerrarse en su miedo, pero que son capaces de escuchar y de dudar. La duda es la puerta de la fe.</p><br /> <p>2.- El encuentro con Jes&uacute;s resucitado, remite en su vida y en su muerte, y tal como dice el evangelio de Juan, como un resumen: &quot;Como el Padre me ha enviado, tambi&eacute;n yo os env&iacute;o a vosotros&quot;, invita a continuar su misi&oacute;n, a vivir el evangelio, es decir, la buena noticia del amor incondicional de Dios a la humanidad, y vivir, enviados por el Padre, como hijos en el Hijo.<br /><br /> <br /><br /> 3.- Nuestra esperanza es firme en la promesa de Jes&uacute;s de ser con nosotros hasta el fin de los tiempos.</p>