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La doctrina del amor según Ibn al ‘Arabi

<p style='text-align: justify;'>Conoc&iacute; al-Shaykh al-akbar durante la asignatura Perspectivas del Islam plural. Me llam&oacute; la atenci&oacute;n que fuera murciano, como mi padre, y que siendo un m&iacute;stico tan relevante en el Islam, no hubiera escuchado hablar nunca de &eacute;l. Por este motivo, escog&iacute; indagar en el Maq&acirc;m al-mahabba (el Tratado sobre el conocimiento de la estaci&oacute;n espiritual del Amor). Este documento se inserta en la inmensa obra Kit&acirc;b al-Fut&ucirc;h&acirc;t al-makkiyya, obra gigantesca de 560 cap&iacute;tulos.</p><br /> <div>Ibn &lsquo;Arabi se&ntilde;ala lo dif&iacute;cil que es definir el amor. Tan solo es posible divisarlo a partir de las huellas que dejan en los amantes y los frutos que produce en ellos.</div><br /> <div style='text-align: justify;'>&nbsp;</div><br /> <div style='text-align: justify;'>El amor tan solo lo puede conocer &ldquo;aquel en quien se establece&rdquo;, quien queda sordo en toda palabra que no sea la del Bienamado, ciego a cualquier mirada que no sea la del Bienamado, indiferente a toda palabra que no emane de &Eacute;l. &Eacute;l mismo ha sido subyugado por este amor, de tal manera que sufre una visi&oacute;n m&iacute;stica que lo trastorna en todo su ser durante d&iacute;as. Durante esta experiencia percibe una presencia permanente a su lado, que lo hace consciente que es Dios qui&eacute;n se encuentra en la interioridad m&aacute;s &iacute;ntima del ser humano. Dentro y fuera, oculto y aparente, brota de la parte m&aacute;s &iacute;ntima de su ser y se manifiesta en todas y cada una de las criaturas que &Eacute;l ha creado.</div><br /> <div style='text-align: justify;'>&nbsp;</div><br /> <div style='text-align: justify;'>Leyendo el Tratado del Amor a menudo me resonaban los escritos jo&aacute;nicos -tan el Evangelio como la Ep&iacute;stola- sobre el Amor de Dios y puse en conexi&oacute;n estos dos textos inspirados. No se trata de equipararlos, pues parten de realidades y contextos muy diversos; pero en ambos textos se respira la misma intuici&oacute;n profunda: Nuestra existencia es este flujo y reflujo del amor del Ser hacia los seres y de los seres hacia el Ser, en cada instante del presente tiene lugar el encuentro de los dos viajes. Este deseo de Dios de darse a conocer y de entregarse queda reflejado en el anhelo del ser humano.</div><br /> <div style='text-align: justify;'>&nbsp;</div><br /> <div style='text-align: justify;'>El ser humano es mendigo de su amor, se siente necesitado, a&ntilde;orado, enamorado y agradecido. El prop&oacute;sito de estos dos grandes maestros es&nbsp; que se descubra al ser humano aquello que es y est&aacute; llamado a ser por iniciativa divina: hemos sido creados para amar y ser amados. Invitan a buscar las posibilidades de amor que cada cual lleva en su interior.</div><br /> <div style='text-align: justify;'>&nbsp;</div><br /> <div style='text-align: justify;'><a href='https://www.iscreb.org//recursos/arxius/20191220_1136El_tractat_de_l-am… tesina completa sobre la doctrina del amor&nbsp;seg&uacute;n Ibn al &lsquo;Arabi</a></div>