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Introducción al Nuevo Testamento

23 de Setembre 2016
Enric Cortès

El curso es una introducción a la persona fascinante de Jesús de Nazaret. Entrar por esta puerta es entrar en la vida. No entrar, es quedarse en tierra de sombras donde las preguntas se desvanecen sin respuesta, aunque sean vitales para todos. La fascinación de Jesús se hace más atrayente como mejor lo conocemos. Nos acompañan en esta tarea los que lo conocieron directamente: Juan Marcos (evangelio de Marcos), el discípulo amado, etc.

Es claro que para el hombre de la modernidad las respuestas auténticas sólo pueden salir de nosotros mismos, de la razón humana. Pero independientemente de la verdad que pueda tener la modernidad, es un hecho incontrovertible que no nos conocemos bien. Pero Él tiene la llave de nuestras preguntas: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6). Cuando nos parece demasiado empinada esta vida, responde: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. [...] Soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso, porque mi yugo es suave y mi carga ligera. "(Mt 11, 28-30).

Si después de intentar asimilar estas palabras aún lo sentimos pesado y pesado, tanto que lo podemos llevar, quiere decir que no lo miramos como él lo ve: "Mi yugo es suave!" Debemos sentir el yugo de la vida como él lo siente. Es Él, sus palabras, lo que decide cómo son las cosas. Porque es el que las ha creado y lleva a la plenitud (Jn 1,3).

Claro que todo esto lo decimos desde nuestra fe formateada por la razón que nos acerca a unos textos escritos hace veintiún un siglos. Las frases de los amigos de Jesús han de leer, para empezar bien, como se entendían entonces. Se deben entender los géneros literarios del tiempo de Jesús. Y es evidente que este intento de comprensión se puede hacer también desde la no creencia o desde las dudas sobre la existencia de Jesús. El curso, pues, quiere acompañar también en su búsqueda los que no creen o dudamos mostrándoles la historicidad de las cosas, dichos y hechos de Jesús, que conocemos desde la pura razón, la historia, la arqueología, la lingüística ...