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Presentación

Presentación

El día 2 de julio de 2003 la Congregación para la Educación Católica aprobó que el ISCREB pudiera impartir los estudios de diplomatura en Ciencias Religiosas en la modalidad virtual.


Desde el curso 2000-2001 el ISCREB venía ofreciendo, de forma experimental y con un permiso provisional, algunas asignaturas por vía telemática, con encuentros presenciales, de acuerdo con los criterios establecidos por la Conferencia Episcopal Española en la LXXIX Asamblea Plenaria (18-22 de noviembre de 2002). A partir del curso 2002-2003, todas las asignaturas se imparten en catalán y castellano.


El 31 de enero de 2008 el ISCREB recibió la autorización para impartir estudios de segundo ciclo en la modalidad virtual, con lo que a partir del curso 2008-09 empezó a desplegar los estudios de licenciatura en Ciencias Religiosas por Internet.
La refundación del ISCREB el 31 de mayo de 2010 confirmó el permiso de impartir los estudios completos en Ciencias Religiosas en la modalidad virtual. La experiencia de estos años nos ha llevado a profundizar en este método de enseñanza-aprendizaje virtual. No se trata de servirnos de Internet solamente para emplearlo como soporte para enviar materiales o para recibir comunicados, sino que hay que utilizar todos los recursos que las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance para proporcionar una sólida y completa formación teológica. Pensemos en un centro virtual, con unas aulas que no solamente permitan impartir unos conocimientos sino que también han de posibilitar una verdadera interacción, de modo que el nivel de relación entre alumno-profesor, alumno-centro y alumno-compañeros se vea más y más potenciado.


¿Por qué nos decantamos por un entorno virtual? Porque se pretende intentar conseguir que el estudiante experimente, con el apoyo tecnológico, la sensación de formar parte de una comunidad educativa, esté donde esté, una comunidad vertebrada en torno a los ejes básicos de cualquier campus universitario: la docencia, la investigación y la atención personal. Es decir, cualquier alumno ha de poder tener fácil acceso a los profesores de las diferentes materias, trabajar en equipo con sus compañeros y consultar la documentación necesaria. Eso es posible gracias a la informática y a las telecomunicaciones.
En este contexto, el rol del profesor está pasando de ser un orador del aula al de un instructor y acompañante de personas que se implican en lo que estudian. Eso favorece no tan solo la adaptación del temario al ritmo y a las posibilidades de cada persona, sino que facilita la interacción entre los distintos estudiantes y hace posible que el profesor esté más cerca del alumno/a.
El ISCREB cuenta con un campus virtual que permite dar respuesta a las diferentes necesidades tanto de alumnos como de profesores. Lo llamamos método mixto porque el alumno también ha de asistir cada semestre a unas reuniones o encuentros estrictamente presenciales. Con ellas se complementa la formación y se favorece un contacto más personal entre alumnado y profesorado.


Nuestra sociedad se halla inmersa en una transformación en buena parte protagonizada por los cambios en el mundo de la información y comunicación que se ha convertido en una sociedad de la información. Eso implica transformar nuestros sistemas educativos para que estén en consonancia con el nuevo entorno. Ya el Concilio Vaticano II nos exhortaba a estar atentos a los signos de los tiempos. Sentimos la responsabilidad de invertir tiempo y esfuerzos en la formación para aprovechar todos los recursos que tenemos en nuestras manos. Creemos que en cada momento concreto somos responsables de incardinar el mensaje cristiano en las coordenadas culturales del momento presente y en el inicio de este siglo XXI el reto se nos plantea con mayor urgencia.